Si estás embarazada seguro que has recibido ya un montón de regalos que te habrán emocionado. La gestación es un periodo muy sensible en el que cualquier muestra de cariño hacia ti misma o tu bebé te hará sentir muy agradecida. Pero, si además eres una mamarazzi en potencia y te gusta coleccionar recuerdos en forma de fotografía, hay una experiencia que no te puedes perder: el belly painting.

Qué es el belly painting

Se podría decir que el belly painting es una rama del body painting, arte que consiste en decorar el cuerpo como si fuera un lienzo. Es una tendencia al alza entre las celebrities, que comparten en sus cuentas en redes sociales las imágenes de sus barriguitas pintadas. Aunque comenzó siendo algo minoritario, cada vez son más las mujeres que se animan a probarlo. Solo necesitas encontrar un artista con un estilo que te enamore. No es necesario que encuentres un make up artist, también puede ser un pintor especializado en esta técnica.

Puedes incluir la sesión de belly painting entre los regalos de nacimiento de tu bebé. Aunque llegue antes que él.

Con la elección del artista cerrada, lo siguiente será decidir qué quieres plasmar sobre tu barriga. ¿Un diseño predefinido de su portfolio o uno completamente personalizado basado en tus gustos? Es probable que, en esta cuestión, sea el presupuesto el que mande, ya que la segunda opción suele tener un precio más elevado. Por ello, tenlo presente en tu lista de «posibles regalos».

Se aconseja hacer este tipo de maquillaje cuando la barriga esté bastante crecida. De esta forma, el diseño elegido lucirá en todo su esplendor. Además, por si te preocupa la seguridad de los materiales, se realiza con pinturas con base de agua no tóxicas fáciles de retirar.

Conserva tu belly painting para siempre

La belleza de todo tipo de maquillaje es efímera. En cuanto que llega el momento de irse a dormir hay que limpiar la piel. ¿Cómo conservar para siempre el recuerdo del belly painting? Unas fotografías que inmortalicen no solo la obra finalizada, sino todo el proceso, quedarán ideales en el álbum de embarazo. Puedes encargar a algún acompañante que las haga, incluso con una cámara instantánea, o puedes contratar los servicios de un fotógrafo profesional. Con el auge del belly painting cada vez es más fácil encontrar este tipo de servicios en packs. De esta manera es más sencillo y tendrá un precio más ajustado.  Además, si tienes otros hijos más mayores también puedes incluirlos en la sesión fotográfica. Así se sentirán implicados desde el principio e irás allanando el camino para evitar los celos.

¿Sabías en qué consiste una sesión de belly painting? ¿Te has planteado hacerte una?