Cuando llega esta época del año, tarde o temprano se habla en todos los informativos de la epidemia de gripe y de lo colapsados que están los hospitales. Si bien la gripe es muy mediática y afecta a un porcentaje elevado de la población cada año, la realidad es que, en los niños, nos dan mucho más trabajo a los pediatras y noches en vela a las familias otros problemas respiratorios como son las bronquiolitis, las bronquitis o las neumonías.

Bronquiolitis

La bronquiolitis es una infección del bronquiolo que es uno de los conductos más pequeños de las ramificaciones del árbol respiratorio. Es una infección propia de los más pequeños de la casa (lactantes) y el virus causante con mayor frecuencia es el virus respiratorio sincitial (VRS). Es muy prevalente en los meses fríos del año y, mientras que en los más mayores puede causar un simple catarro, en los bebés desciende a las vías respiratorias bajas dando diferentes grados de dificultad para respirar, así como fiebre y cansancio al comer.

Cada invierno son muchos los bebés que pasan una bronquiolitis, algunos de ellos necesitarán hospitalizarse para recibir oxígeno y otras medicaciones. La mayoría podrán pasar la enfermedad en casa.

La bronquiolitis tiene la capacidad de dejar cierto recuerdo en la vía respiratoria, de forma que los niños que la padecen tienen más probabilidad posterior de tener episodios de bronquitis.

Bronquitis

El término bronquitis agrupa un conjunto de procesos que tienen en común afectar al bronquio. A veces es una infección, otras veces solamente es un proceso inflamatorio. Pero, en cualquier caso, lo característico es que de cierta dificultad para respirar, con fiebre en ocasiones, y sea necesario el uso de inhaladores.

Algunos niños, por inmadurez de su árbol respiratorio, tendrán lo que se conoce en muchos lugares como bronquitis de repetición. Las infecciones respiratorias comunes, frecuentemente causadas por virus, causan en niños predispuestos un espasmo del bronquio. Aunque hay familias que pasan inviernos muy duros con el uso casi constante de inhaladores, la buena noticia es que es un proceso que tiende a mejorar con la edad, y muchos niños se habrán librado de las bronquitis cuando cumplan 4 ó 5 años.

Neumonías

Por último, tenemos las neumonías. La neumonía o pulmonía es una infección del pulmón. Según la edad del niño son más frecuentes uno u otros gérmenes, pero los virus encabezan las listas. La gravedad de la neumonía vendrá marcada por su extensión, por el germen causante, por el grado de compromiso de la función respiratoria y por la inmunidad del niño. Como en los casos anteriores, la mayoría podrán tratarse en el domicilio sin demasiadas complicaciones.

En cualquiera de los tres problemas de salud puede haber dificultad para respirar. Si tu hijo respira más rápido de lo normal, notas que las costillas se le marcan al respirar o tiene mal color, es conveniente consultar al pediatra, quien determinará ante cuál de los tres procesos estamos y decidirá el tratamiento más adecuado, así como los controles posteriores.

Medidas de prevención

Para prevenir las infecciones respiratorias la medida que se ha visto más eficaz es la higiene de manos. Especialmente importante en el caso de los más pequeños y sus familias y en lugares donde conviven muchos niños como colegios y escuelas infantiles. Los niños más propensos a problemas respiratorios pueden necesitar alguna medicación preventiva y, en casos muy severos, valorar retrasar la edad de entrada en la escuela infantil.

Amalia Arce

Pediatra y autora del blog Diario de una mamá pediatra