En el mundo online han surgido grupos con intereses comunes y un mismo fin: las denominadas tribus. Internet es un mundo tan grande que hay tantas tribus como personas, cualquiera encuentra su hueco. En mi caso encontré ese hueco en este mundo gracias a Cocinando entre Olivos, mi blog, en el que abro mi cocina a todos, como os conté en la anterior entrada.

Las redes sociales y la cocina

Encontré a personas que compartían un mismo interés –su amor por la gastronomía–, un espacio en el que compartir recetas, trucos, nuevos productos y todo lo relacionado con la cocina. Cada vez son más los blogs de cocina que nacen y parecen haberse convertido en el sustituto de aquellos cuadernos en los que  escribíamos las recetas; parece que hace siglos de aquello, aunque yo sigo apuntando muchas recetas en papel, y el encanto que tiene ojear un libro no se perderá nunca. Pero hay que reconocer que la realidad es  que ahora si tienes una duda no llamas a tu madre, sino que preguntas en en las redes sociales. Y si quieres sorprender con una tarta no consultas libros, consultas Pinterest o Instagram.

Recetas pensando en la familia

Actualmente comparto recetas pensadas para los más pequeños de la casa y otras destinadas a toda la familia. Cuando las hago y luego las redacto me gusta pensar que ayudo a otras madres y a otros padres, que les doy ideas y que no se sentirán solos cuando se enfrenten ante la primera papilla… ese terror que nos entra a todos ante la pregunta “¿y qué le doy de comer?”.

Me gusta enseñar a los padres (ellas y ellos) que cocinar en casa no es tan difícil y que aunque no tengamos tiempo se puede, es cuestión de organizarse un poco y echar mano del congelador.

Y me gusta aportar ese granito de arena porque yo encontré ayuda, encontré a madres que hablaban de su maternidad sin tapujos, de lo bueno y de lo malo;  encontré  consuelo cuando mi primer embarazo se truncó, un embarazo muy deseado y esperado; y luego encontré muchas respuestas en los otros dos embarazos, así como toda la información sobre “la teta”. Puedo afirmar que mi lactancia ha sido y sigue siendo un éxito gracias a la ayuda 2.0 porque para cualquier duda que me surgía encontraba a alguien que había pasado por lo mismo y que tenía una respuesta.

La Tribu 2.0

Para mí la tribu 2.0 es como caminar de la mano de otras madres que gracias a su experiencia te ayudan en casi todo. Encuentras comprensión, consuelo, ánimo y respeto, un espacio dónde no me siento un “bicho raro” por dejar que mis hijos duerman conmigo.

Desde aquí doy las gracias a todas las madres y padres que poco a poco tejen esa gran tela de araña, a todos los que forman este grupo que vive la crianza de sus hijos de una forma natural. Porque a mí la tribu 2.0 me ha ayudado mucho, muchísimo… En definitiva me ha hecho ser mejor mujer, mejor madre.

La tribu 2.0 me ha dado esa palmadita en el hombro que todos necesitamos y que, a veces, no encontramos en nuestro entorno. La tribu 2.0 me ha dicho “sigue así, no lo estás haciendo tan mal como madre”.

Ana María Gutiérrez

Autora del blog Cocinando Entre Olivos