En el último Consultorio Suavinex tuvimos la gran suerte de contar con una gran profesional como Marisa Moya, educadora y psicóloga. Y mujer con una sensibilidad maravillosa para los niños. El inicio de la escolarización o la guardería pasa por un periodo de adaptación, que suele suscitar muchas dudas a las familias. El pasado martes Marisa contestó todas vuestras preguntas y hemos querido hacer un pequeño resumen que estamos seguras encontraréis muy valioso.

¿Es necesaria realmente la adaptación?

La respuesta de Marisa es clara: Sí. Para los niños que inician su escolaridad todo son dudas e inseguridades. De hecho es conveniente incluso hacerla para niños más mayores si se produce algún cambio importante, como de clase, de centro o incluso de profesor.

¿Es beneficioso tanto escalonamiento de horas durante el proceso de adaptación?

Tanto la adaptación con tiempos escalonados como la que no utilizan horarios reducidos no contemplan la individualidad, y que cada niño precisa sus tiempos, y hay mucha diferencia de unos niños a otros. Lo más conveniente es informar a las familias para que estén disponibles durante una semana para atender la reducción de horario pero siempre en función de la respuesta infantil. Es el educador el que debe valorar la situación de cada niño y trasladar a las familias las necesidades.

¿Necesitan adaptación los profesores también? ¿Son normales las reuniones tempranas con los padres?

Los profesores también necesitan adaptación, cada curso es diferente, los padres, los niños y las necesidades. Las evoluciones iniciales de los niños son normales pues se pretende saber más sobre ellos.

El proceso de adaptación, ¿no debería abarcar todo un trimestre en el caso de los más pequeños?

Se llama proceso de adaptación a la primera parte del proceso, donde el niño se puede sentir temeroso e incluso “abandonado” pues ha de sentir la conexión con su nuevo entorno vital. Después llega otra fase donde han de darse muchas circunstancias hasta que se desenvuelva con la misma frescura que lo hace en su hogar.

Los niños que han ido antes a guardería, ¿tienen una mejor adaptación al colegio?

La exigencia y el desarrollo es muy distinto de una escuela infantil o guardería o un colegio. En los primeros los niños suelen estar en entornos más parecidos a los hogares, con grupos reducidos de niños. Pero en el colegio todo adquiere otra magnitud, donde además los niños deben echar mano de más recursos de autonomía personal. Esto asusta a los niños y les crea mucha inseguridad. Lo que puede llevar a negativas por parte del niño, entre otras cosas.

Y si pasadas unas semanas el niño sigue llorando, ¿qué hacemos?

Si pasados los primeros veinte días el niño sigue llorando serán necesarios gestos por parte del educador para aumentar su sentimiento de pertenencia al grupo. En estos casos es muy positivo que las familias hablen con los profesores para realizar un plan conjunto.

Hay niños que no lloran, ¿eso significa que su adaptación es mejor que la de los niños que lloran?

El llanto es una respuesta reactiva pero también las hay pasivas: niños que no pueden dormir bien, que se vuelven irascibles, que dejan de comer o se muestran apáticos. Hay que observar cualquier cambio de conducta para poder ayudar al niño.

Con un segundo hijo, ¿la adaptación se vive de un modo más relajado?, ¿es más exitosa?

El segundo hijo tiene la experiencia del hermano mayor y es posible que tenga el deseo de querer ser como su hermano. Desde luego los padres cuentan con la experiencia del primero lo cual ayuda mucho. Además suelen conocer el entorno físico, a los profesores, sin duda son factores muy positivos. Aunque siempre debemos tener en cuenta que cada niño es único.

Desde el colegio, ¿es conveniente ayudar a las familias durante el periodo de adaptación?

Es imprescindible que el colegio se comunique con las familias y se comunique cómo se trabaja este periodo. Marisa nos facilita un interesante enlace que os recomendamos leer. Podéis pinchar aquí.

Y si el niño empieza muy motivado pero a las pocas semanas muestras su rechazo al colegio, ¿qué debemos hacer?

Las clases no siempre responden a las expectativas infantiles. En ese caso es importante conocer la razón del rechazo para poder buscar actividades que puedan motivarle.

Esperamos que las respuestas que nos brindó Marisa Moya hayan servido no sólo para aclarar vuestras dudas sino también para conocer un poco más esta difícil faceta de la adaptación infantil a las aulas.

Gracias a todos por vuestra participación, ¡os esperamos en el próximo Consultorio Suavinex!