El chupete es uno de los accesorios básicos para todo bebé. Nacemos con una intensa necesidad de succión, por pura supervivencia. Es por ello que la succión provoca en el bebé un efecto calmante.

Además la Asociación Española de Pediatría recomienda el uso del chupete en el primer año de vida ya que protege al bebé frente al Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL).

Ni que decir tiene que teniendo un chupete evitaremos que se lleven el pulgar a la boca, un hábito muy difícil de eliminar y que a la larga puede ocasionar dificultades en el desarrollo del paladar además de otros problemas bucodentales.

Consejos para elegir el mejor chupete

A la hora de elegir un chupete para nuestro bebé no podemos evitar fijarnos en los preciosos diseños que hay en el mercado. Pero es indiscutible que debemos tener en cuenta algunas claves importantes:

  1. Tipo de tetina. Podrás elegir entre la tetina antómica, que imita la forma del pezón materno durante la succión; la fisiológica que es plana y simétrica, quedando siempre perfectamente colocada en la boca del bebé, ejerciendo la mínima presión sobre el paladar. Y la tetina redonda o con forma de cereza.
  2. Materiales. Silicona, que no absorbe olores ni sabores ni se deforma con el paso del tiempo. Látex, un material más blandito y flexible. ¿Cuál elegir para tu bebé? Se recomienda la tetina de silicona en los primeros meses, pero al final será él o ella el que decida, según sus preferencias 🙂
  3. Tamaños. Busca siempre la talla según la edad de tu bebé. Podrás encontrar chupetes para recién nacidos, y diferentes tamaños hasta +12 meses.

Y recuerda que los chupetes son totalmente seguros para tu bebé. Desde el año 2003 los chupetes deben de seguir una serie de normas fijadas por la AENOR.

Y una vez que hayas elegido el chupete que mejor se adapte a tu bebé, ¡hay que cuidarlo como se merece! Descárgate gratuitamente un manual donde te explicamos, brevemente, cómo cuidar los chupetes y biberones de una forma óptima. ¡Pincha aquí!