Entre las complicaciones que pueden ocurrir en un embarazo está el embarazo ectópico. Es el que tiene lugar fuera del útero, en la mayor parte de las ocasiones en las trompas de Falopio. Mientras que en un embarazo normal, el óvulo fecundado desciende por las trompas hasta el útero para allí desarrollarse, en el ectópico esto no llega a ocurrir. Es una situación grave, que debe ser tratada por el médico.

Síntomas del embarazo ectópico

Hay algunos síntomas que pueden hacer sospechar de la presencia de un embarazo ectópico. Son los siguientes:

  • Dolor en la zona del abdomen, especialmente de un solo lado.
  • Sangrado vaginal.
  • Nauseas y mareos, que resultan difíciles de diferenciar de los propios del embarazo.
  • Sensación de desvanecimiento o debilidad.
  • Dolor en los hombros.
  • Lumbago.

Ante la presencia de alguno de estos síntomas, es importante acudir al ginecólogo de inmediato. Él será quien detecte si se trata de un embarazo ectópico o no, ya que la única forma de hacerlo es mediante aparatología.

¿Hay factores de riesgo que lleven a sufrir un embarazo ectópico?

Aunque no siempre están claras las causas, sí que se han detectado algunos factores de riesgo que pueden llevar a tenerlo. La enfermedad pélvica inflamatoria, que puede suceder tras una enfermedad de transmisión sexual no tratada, es uno de ellos. También puede ocurrir cuando una mujer queda embarazada llevando un DIU o tras haberse realizado una cirugía para revertir la ligadura de trompas. Otro de los factores de riesgo es el tabaquismo. La nicotina paraliza los cilios que son las vellosidades dentro de la trompa encargadas de llevar el huevo al útero. Tener endometriosis, haber padecido un embarazo ectópico con anterioridad o ser mayor de 35 años son otros de los factores de riesgo.

Si sospechas que tienes uno es importante que acudas al ginecólogo lo antes posible, es la única manera de saberlo con seguridad. Como comentábamos al principio, es una complicación grave que debe ser tratada, con medicamentos o incluso con cirugía.