Leer e interpretar las etiquetas de los alimentos

  • etiquetado de alimentos

A finales de 2014 entraba en vigor una nueva legislación en materia de etiquetado de alimentos que perseguía un alto nivel de protección de la salud y garantizar el acceso a la información de los consumidores para que, de esta manera, eligieran los alimentos conociendo todas sus propiedades.

Por ello, se implementaban mejoras en los siguientes aspectos:

  • Las etiquetas serían más legibles.
  • Se indicaría el país de origen.
  • Se definiría con claridad el tipo de grasas vegetales empleadas.
  • La información proporcionada sobre alérgenos debería ser clara.
  • Lo mismo en cuanto a la información nutricional.

Pero, ¿sabemos leer e interpretar las etiquetas?

Por qué otra legislación en el etiquetado de alimentos

Esta normativa se puso en marcha para facilitar la vida a los consumidores, pero lo cierto es que leer las etiquetas no siempre resulta fácil. Algunas de las claves se recogen en este artículo de Aitor Sánchez, nutricionista y autor de Mi dieta cojea. Os dejamos un breve resumen.

En cuanto a los aceites, bajo la denominación “aceite vegetal” se esconden aceites de las más diversas procedencias, como el de colza, maíz o palma, que nutricionalmente no aportan nada. Si en la etiqueta pone “aceite de oliva” no será virgen extra y si pone “aceite de girasol” no será alto oléico.

En cuanto al origen, si la etiqueta no muestra con orgullo la procedencia, será lejana. Esto es algo que con la nueva norma está mucho más controlado, pero es importante prestar atención a aquellos productos cuya procedencia y lugar de envasado no coincide. Pasa mucho con frutas y verduras.

Por último, si una etiqueta resalta un ingrediente es importante cuestionarse de qué está compuesto el resto. Además, ese ingrediente no será de la mejor parte. Por ejemplo, en el caso de que ponga “con cereales” puede tratarse incluso solo de almidón del mismo.

Algunos consejos de alimentación

Es importante prestar atención a lo que comemos porque los alimentos son nuestra gasolina, pero más aún es hacerlo en el caso de los niños. Ellos están creciendo y poniendo los cimientos de su salud. Por eso, además de los consejos que ya os dimos en cuanto a la alimentación de los niños de 0 a 2 años, os recomendamos tener en cuenta estos:

  • Los productos frescos siempre serán mejores que los empaquetados, la etiqueta más fácil de leer es la que no existe.
  • La mejor grasa es el aceite de oliva, si puede ser, mejor virgen extra.
  • Los azúcares son hidratos de carbono, pero solo tienen calorías vacías que provocan caries, obesidad y diabetes. Es mejor evitarlos. En este sentido es importante resaltar la labor divulgativa de sinazucar.org.
  • La cantidad de sal total que debemos consumir diariamente es de 6 g. Los alimentos precocinados suelen tener una gran cantidad de sal, es mejor evitarlos.

¿Creéis que interpretar el etiquetado de los alimentos es fácil?, ¿cuáles son las carencias que encontráis al respecto?

Para más información:

¿Sabemos mirar el etiquetado de los alimentos? por Dra. Amalia Arce, Diario de una mamá pediatra.

Todo el mundo sabe lo que es una dieta sana, ¿o no?, por Dra. Gloria Colli- Pediatra.

2017-06-12T17:23:28+00:00 9 febrero, 2017|Categorías: Padres y crianza|Etiquetas: , |0 Comentarios

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