El papel de los hermanos según su orden de nacimiento

“Yo soy yo y mi circunstancia” decía José Ortega y Gasset a principios del siglo pasado en su afamado intento por explicar todo su sistema filosófico. Hace mucho que parece claro que nuestra forma de ser viene configurada, en gran medida, por todo lo que vivimos. Con la de nuestros pequeños ocurrirá lo mismo; y uno de los primeros factores que puede resultar influyente es el orden de su nacimiento en el grupo de hermanos.

Desde que Ortega y Gasset formulase sus ideas han pasado muchos años. Son muchas las teorías que han profundizado, precisamente, en este punto. Alfred Adler, psicólogo austriaco que heredó parte de las ideas de Freud, fue de los primeros. El psicoterapeuta, reconocido por hablar sobre el concepto de inferioridad, desarrolló esta idea en los años 20. Para él, los hermanos mayores crecerían como personas más autoritarias, responsables, conformistas e inteligentes. Por otra parte, los medianos y los pequeños serían más independientes, críticos y creativos. Por último, los hijos únicos tenderían al egocentrismo.

En los casi cien años que nos separan de Adler, han habido muchas teorías sobre el tema. El orden que cada uno de nuestros hijos ocupa con respecto al resto de sus hermanos, y cómo afecta esto a la personalidad, ha sido un punto de interés para muchos investigadores. Así es como puede influir.

Los hijos mayores

Son los que más posibilidades tienen de acabar asumiendo puestos de liderazgo en sus empresas o de alcanzar el éxito en sus propósitos. En general, tienden a tener una mayor capacidad de esfuerzo y sacrificio; además, serían más responsables y competitivos.

De todos los hijos, serán los que actúen de forma más similar a sus padres. De ellos habrán intentado obtener su aprobación desde el nacimiento del primer hermano. Esto puede reflejarse en su relación con el resto de personas.

Los hijos medianos

Suelen ser pacificadores y mediadores, a costumbrados a vivir entre las mayores diferencias que pueden mantener sus otros hermanos. Además, la atención que recibió el mayor y la que ahora recibe el pequeño le pueden marcar en este sentido.

Por todo ello, desarrollarán una mayor empatía y lealtad, que valorarán mucho su círculo de amistades. Serán personas cooperativas, abiertas y predispuestas al emprendimiento y la negociación.

Los hijos pequeños

Por lo general, tienden a intentar parecerse al mayor, aunque la realidad es que su personalidad puede ser radicalmente opuesta. Los pequeños suelen ser creativos e independientes, y están acostumbrados a ganarse la atención de los demás utilizando su encanto.

¿Te reconoces en alguna de estas descripciones? ¿Crees que tus pequeños acabarán correspondiéndose con una de ellas?

2017-06-07T06:28:26+00:00 7 junio, 2017|Categorías|Tags: , |0 Comments

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