Incontinencia urinaria después del parto

Sara Cañamero

Matrona, enfermera pediátrica y directora de Maternatal.

Se estima que entre un 30-60% de las mujeres de mediana edad tienen patología de suelo pélvico. Aunque es muy probable que el porcentaje sea mayor ya que muchas mujeres aún no están diagnosticadas debido a que el periné sigue siendo un tema tabú.

Otra causa de infradiagnóstico es la normalización de determinadas situaciones tras dar a luz.

La incontinencia urinaria tras el parto está relacionada con el estado del suelo pélvico, no con la manera en la que se haya dado a luz.

Lo primero que debemos saber las mujeres es que la inmensa mayoría de los problemas de suelo pélvico tienen solución y no debemos conformarnos. No son un precio a pagar por el hecho de ser madre o mujer.

No es normal sentir dolor, peso o molestias. Tampoco es normal que las relaciones sexuales duelan, ni que las sintamos diferentes. Lo esperable no es tener incontinencia de gases, heces u orina.

Uno de los principales factores de riesgo para el suelo pélvico es el embarazo

El importante peso que debe soportar la musculatura del periné durante nueve meses no es pecata minuta. No olvidemos a la hormona  relaxina, necesaria para la movilidad de la pelvis durante el parto, que impregna todas las articulaciones y hace que el suelo pélvico sea inestable. Si además le sumamos un parto vaginal, con posible uso de cualquier instrumental, expulsivo prolongado, uso de epidural o cualquier maniobra hiperpresiva o lesiva para el suelo pélvico (por ejemplo episiotomía), tenemos un cóctel explosivo para nuestro periné.

La incontinencia afecta a la mujer en todos sus planos. Se pueden adoptar algunas medidas preventivas durante el postparto.

La cesárea no es un factor de protección, como muchas personas piensan; de hecho un estudio reciente revela que las mujeres que dan a luz mediante esta vía pueden tener también disfunciones a este nivel.

Incontinencia urinaria: uno de los principales motivos de consulta

Uno de los principales motivos de consulta en el postparto es la incontinencia urinaria, ya que no sólo se trata de un problema fisiológico, sino que afecta a la mujer en el plano físico, psicológico y social.

La incontinencia urinaria (IU) es la pérdida involuntaria de orina, y podemos clasificarla en diferentes tipos:

  • IU de esfuerzo: la pérdida de orina se produce ante acciones como toser, reír o estornudar. También puede presentarse al caminar, correr o practicar ejercicio de impacto.
  • IU de urgencia: la mujer experimenta una necesidad repentina e intensa de orinar y no es capaz de retenerla antes de llegar al baño. Es ocasionada por la hiperactividad de los músculos de la vejiga que se contraen muy a menudo. Su origen también se puede ser neurológico.
  • IU mixta: sería la presencia de las dos primeras incontinencias. Es bastante común en el postparto inmediato, unos días después de haber dado a luz.
  • IU por rebosamiento: se producen pequeñas pérdidas de orina de forma constante. La causa se encuentra en que, al orinar, la vejiga no se vacía completamente debido a que su musculatura no se contrae adecuadamente, bien por debilidad muscular o por problemas nerviosos, o porque la uretra esté obstruida.

La valoración por parte de un profesional es importantísima. Sentir dolores o molestias durante las relaciones sexuales son signos de alarma a los que hay que estar atenta.

Medidas preventivas durante el postparto

  • Cuida tu postura: es fundamental que la postura en el postparto sea correcta, ya que determinará el buen funcionamiento del suelo pélvico. Esto es difícil tras la cesárea por ejemplo; además la crianza en sí nos hace adoptar posturas encorvadas, casi encogidas, que hacen que la diástasis se abra más.
  • Realiza ejercicios de Kegel: desde el principio, antes del alta hospitalaria. Independientemente que tengas o no puntos en la zona, es fundamental que realices contracciones de suelo pélvico suaves (sin que lleguen a doler), que puedes realizar mientras alimentas a tu bebé, cuando estés tumbada, sentada, de pie. Intenta aguantar unos segundos y luego suelta.
  • Tras el parto intenta poco a poco volver a tu peso para no sobrecargar demasiado la musculatura pélvica.
  • No mantengas relaciones con coito hasta transcurridas al menos seis semanas del postparto.
  • Evita las primeras semanas los baños de inmersión.
  • Mantén la zona de la episiotomía o desgarro bien limpia y seca.
  • Realiza gimnasia abdominal hipopresiva guiada por un profesional sanitario en cuanto te encuentres con ganas.
  • A las seis semanas postparto acude a la realización de una exploración y valoración de suelo pélvico.

Si notas alguna anomalía no te conformes, la mayoría de las alteraciones no tratadas a tiempo se convierten en disfunciones crónicas, pudiendo empeorar tu calidad de vida.

2017-12-07T08:54:54+00:00 5 diciembre, 2017|Categorías|Tags: , , , , |0 Comments

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