La ingurgitación mamaria en los primeros días de lactancia, ¿qué hacer si aparece?

Tras la subida de la leche, que sucede entre 2 y 4 días después de dar a luz, las recién estrenadas mamás pueden sufrir una ingurgitación mamaria. Se trata de una serie de molestias en el pecho que pasan por inflamación considerable de las mamas, dureza e incluso dolor. Como consecuencia de ello los bebés no pueden agarrarse bien al pecho.

Si esto sucede, ante todo, ¡tranquilidad! Muchas mamás la padecen y con unas sencillas recomendaciones lograrás superar este primer momento de dificultad. Es importante actuar cuanto antes para prevenir posibles mastitis y para facilitar que el bebé mame.

¿Qué hacer ante una ingurgitación mamaria?

  • Debemos poner al bebé al pecho cuanto antes para que succione y vaya liberando un poquito la presión. Consulta con tu matrona o con una asesora de lactancia, ya que puede que sea necesario aumentar el número de tomas. Ten en cuanta que la lactancia a demanda debe ser un poco guiada en los primeros días, especialmente si los bebés son muy dormilones. No está demás animarles un poquito a comer. De este modo la presión de tus pechos se irá aliviando al tiempo que estimulará la producción de leche.
  • Si aún así no te sientes aliviada se aconseja sacar un poco de leche, a ser posible de forma manual. El sacaleches podría ser más efectivo pero, por el tipo de succión que realiza, puede hacer más daño que beneficio.
  • Para ayudarte se recomienda realizar la presión inversa suavizante. Puedes hacerlo tú misma y es muy efectiva. Se debe realizar antes de poner al bebé al pecho, preferentemente en posición tumbada boca arriba. Para realizarla coloca los dedos índices y anular de las dos manos en el pecho, a ambos lados del pezón, de tal manera que los dedos corazón estén a la misma altura del pezón, ligeramente flexionados. Una vez alineados debes ejercer presión hacia abajo. Realiza esta presión durante varios minutos antes de poner al bebé a mamar. Irás notando que la dureza va cediendo. Con la zona de la areola más blandita el bebé podrá engancharse mucho mejor.
  • Ponte frío en las mamas, pero evita ponerlo en la areola.
  • Si tienes dolor o muchas molestias puedes tomar antiinflamatorios. En casi de que tengas dudas sobre su compatibilidad con la lactancia, recuerda que puedes consultar en la web e-lactancia.org.
  • Si a pesar de estas recomendaciones la ingurgitación no cesa o sientes molestias durante las tomas, consulta tu matrona o una asesora de lactancia para que puedan evaluar la postura del bebé al mamar, entre otras cosas.

Y recuerda que estas molestias iniciales irán cediendo con el paso de los días para dejar paso a momentos únicos junto a tu bebé. ¿Has sufrido de ingurgitación mamaria? ¿Nos cuentas cómo conseguiste superarla?

2018-05-04T13:02:02+00:00 14 julio, 2015|Categorías: LACTANCIA, Primeros meses|3 Comentarios

3 Comments

  1. vanessa 27 agosto, 2015 en 11:36 am - Responder

    Yo no conseguí superarla, me tuvieron que cortar la leche y llevar más de una semana el pecho vendado con antiinflamatorios y hielo

  2. Lourdes 31 agosto, 2015 en 10:45 am - Responder

    A mi me recomendaron unas pezoneras y fue mano de santo

  3. Blanca 24 mayo, 2016 en 11:13 am - Responder

    Gracias a las auxiliares del hospital donde di a luz que me ayudaron con bolsas de calor y recomendándome que me sacara leche a mano. Para que el bebé agarre el mejor truquito que me dijeron era sacar unas gotas de leche y dejarlas en el pezón para que el bebé note el sabor y entonces agarra bien.

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