Aunque la naturaleza es sabia, y siempre debemos intentar que el parto se produzca de manera espontánea y natural, a veces surgen impedimentos que obligan a tomar otros caminos. Por otro lado, estamos en un momento social en el que algunas futuras mamás deciden marcar la fecha para su parto sin esperar los tiempos naturales que cada bebé necesita. En ese caso estaríamos hablando de un parto programado.

Cuándo se recomienda el parto programado

Efectivamente, si hay motivos médicos que lo justifiquen, hay ocasiones en las que es inevitable programar el parto. ¿Sabes en qué casos se recomienda?

  • Si hay riesgo para la madre o el bebé debido a enfermedades como hipertensión, diabetes gestacional o preeclampsia.
  • Si el bebé no está ganando peso debido a problemas con la placenta.
  • En caso de rotura de bolsa antes de término pues aumenta el riesgo de infecciones que podrían afectar a madre y bebé (corioamnionitis).
  • En caso de rotura de bolsa a término pero sin progreso del trabajo de parto, por el mismo motivo comentado.
  • Si el bebé es demasiado grande.
  • Si el embarazo supera la semana 40, pues los riesgos para el bebé parece que aumentan notablemente.
  • Un embarazo múltiple, aunque en la gran mayoría de casos se plantea cesárea.

Inconvenientes del parto programado

El parto programado también tiene ciertos inconvenientes. Estos son algunos de ellos:

  • La tasa de cesáreas es más elevada.
  • El parto es más largo.
  • Las contracciones son más dolorosas.
  • Se utiliza con más frecuencia los fórceps.
  • La medicalización necesaria para la inducción puede conllevar efectos secundarios en la madre y en el bebé.

La decisión ha de ser tomada por la futura mamá y su médico, en función de las circunstancias que rodeen a cada embarazo.

¿Es tu caso? ¿Estás pensando en programar tu parto? ¡Cuéntanos tu experiencia!