La plagiocefalia posicional o postural, conocida comúnmente como plagiocefalia, es una deformidad craneal que se produce en los bebés. Su origen está en la aplicación constante de fuerzas de presión sobre la parte posterior del cráneo del bebé que es muy maleable. ¿Por qué se produce la plagiocefalia?, ¿cómo se puede prevenir? Te contamos las principales características.

Por qué se produce la plagiocefalia

Antes de los años 90, la plagiocefalia era una afección que prácticamente no se producía. En aquel momento la Academia Americana de Pediatría comenzó a recomendar a los bebés boca arriba para prevenir el síndrome de la muerte súbita del lactante. Este pequeño cambio supuso una reducción del 50 % en la incidencia del síndrome, pero hizo que los casos de aplanamientos occipitales, simétricos o asimétricos, aumentaran. Pero, además, hay otros factores de riesgo:

  • Ambiente restrictivo uterino. Son factores importantes: que el feto sea grande o que sea un embarazo múltiple; que el útero sea pequeño o esté deformado; que la pelvis sea pequeña; el exceso o defecto de líquido amniótico; que el bebé esté de nalgas; o, por último, el incremento de tono muscular en la pared abdominal.
  • Tortícolis muscular congénita, un acortamiento asimétrico de los músculos del cuello que conlleva una reducción de su movilidad.
  • Prematuridad, ya que un bebé prematuro tiene los huesos del cráneo más débiles, además de permanecer mucho tiempo en Cuidados Intensivos sin moverse.
  • Como comentábamos, dormir boca arriba.

Qué hacer si se sospecha de plagiocefalia

Ante una sospecha de plagiocefalia, lo primero que hay que hacer es acudir al pediatra, pero hay algunos aspectos a los que prestar atención. La observación de la cabeza desde su zona más alta permite detectar posibles deformidades y fijarse en si hay  algún tipo de aplanamiento en la zona posterior. También hay que mirar la posición de las orejas, ya que en uno de los tipos de plagiocefalia se produce un desplazamiento de las mismas.

Cómo prevenir la plagiocefalia

A la hora de prevenir la plagiocefalia, o cuando se acaba de diagnosticar, hay que tener en cuenta algunas recomendaciones:

  • Cambiar frecuentemente la postura de la cabeza del bebé cuando está acostado.
  • Llevar al bebé en brazos de manera habitual, evitando que apoye la cabeza. El porteo es una gran ayuda en estos casos, por lo que hacerse con un fular portabebés puede resultar útil.
  • Evitar que los niños vayan en carros con cabezales muy ajustados.
  • Colocar al bebé boca abajo cuando esté despierto, siempre vigilado, en un tiempo de juego que le ayudará a fortalecer la musculatura del cuello.

¿Habías escuchado hablar de la plagiocefalia? ¿Conoces a algún bebé que la haya tenido?

Para más información Plagiocefalia posicional: nuevas recomendaciones para el diagnóstico precoz y registro en la cartilla sanitaria del niño. AEPD.