Información sobre salud en internet

Son muchas las personas que utilizamos Internet en nuestra vida cotidiana. No hay duda de que la red ha cambiado nuestra forma de organizarnos y también de obtener información. La obtención de información y formación en  temas de salud también está y también se busca en Internet, siendo ésta una realidad que no podemos negar.

A muchos médicos les disgusta o les genera cierto malestar que las personas busquen información en Internet y, directamente, recomiendan no hacerlo. Obviamente no me encuentro entre ellos, pues sería del todo incongruente volcar información en Internet con frecuencia y, sin embargo, recelar de la búsqueda que puedan realizar las personas.

Internet y la calle

Internet, al final, acaba siendo el reflejo de la calle. De esta manera, en Internet, como en la calle, “hay de todo”, bueno y malo. Quizá el problema es saber diferenciar el trigo de la paja, puesto que no nos han enseñado a hacerlo, como en cambio sí que nos enseñan desde pequeños a confiar o no hacerlo en determinadas personas, cosas o discursos de la vida cotidiana.

En la red hay información muy valiosa sobre salud y actividades preventivas. Y cada vez más. Sin embargo, es cierto que no hay forma de ponerle puertas al campo y cualquiera, sea profesional sanitario o no, puede opinar, dejar información y crear espacios de diálogo.

Consideraciones a valorar

  • La primera y, quizá, la más importante, es conocer la fuente, saber quién hay detrás de la página, idealmente con nombre y apellidos, y saber que hay un lugar físico de referencia donde, si se quisiera, se podría encontrar a esa persona. También conocer datos de su currículum que permitan concluir que tiene experiencia en aquello que explica. Últimamente se está haciendo un esfuerzo desde las sociedades científicas y desde algunos centros de salud y hospitales por crear contenido o, al menos, si no se crea, dirigir a los ciudadanos hacia páginas de confianza. Quizá lo más acertado si partimos de cero, sería buscar en estos organismos de referencia y no lanzarle una pregunta a google.
  • Muchos autores remarcan la importancia de los sellos de acreditación que otorgan diferentes organismos y sociedades así como colegios profesionales tras revisar la página periódicamente. La verdad es que no hay criterios unificados para todos estos sellos, pero como mínimo denotan cierto rigor.
  • Otro dato de interés, es conocer lo actualizada que está la información. La medicina cambia, se actualiza, los médicos nos formamos continuamente. De esta manera es preciso conocer la fecha en la que la información fue escrita.
  • Por último, valdría la pena tener claro que la consulta de información en Internet no sustituye a la consulta con un profesional. Y, ante la duda, quizá sería bueno también dejarnos aconsejar por nuestro médico sobre qué páginas web son más recomendables en el caso que nos ocupa.

Amalia Arce

Pediatra y autora del blog Diario de una mamá pediatra

2018-05-03T17:45:26+00:0027 septiembre, 2012|Categorías: Infancia|Etiquetas: |2 Comentarios

2 Comments

  1. Discoteca 28 septiembre, 2012 en 10:54 am - Responder

    Los niños manejan internet que lo llevan en la sangre ya.

  2. Living Suavinex
    El club de las madres felices 1 octubre, 2012 en 7:57 am - Responder

    Discoteca, los niños y sus papás y mamás, ya todos somos digitales 🙂

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