El segundo hijo, ¿es todo más fácil?

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El segundo hijo llega para redondear la felicidad de la familia. Para completar el número (número que volverá a completarse si os decidís a tener más hijos). A veces creemos que con el segundo hijo la crianza será más fácil, que todo vendrá mucho más rodado y que requerirá menos esfuerzo por nuestra parte. Pero, ¿es realmente así? Ese pequeño que comienza a crecer, ¿se criará solo? Te contamos qué puedes esperar con la llegada de tu segundo hijo.

El segundo hijo: el gran esperado

En torno al segundo hijo hay muchísimo escrito. Parece un generador de debate nato. La primera gran pregunta es cuánto hay que esperar para tenerlo. ¿Deben llevarse dos años, tres, diez…? ¿Serán más amigos si se llevan pocos años que si se llevan muchos o al contrario? Después nos cuestionaremos acerca de celos, independencia o el espacio de cada uno, por ejemplo. Y, por último, pondremos en tela de juicio si seremos capaces de querer al recién llegado tanto como al primero. Porque, admitámoslo, la llega del primogénito nos pareció un milagro cósmico de la magnitud del big bang y nos parece difícil que se repita.

Puede que el segundo hijo tarde en llegar. Si es vuestro caso ponte en manos de un ginecólogo especializado en fertilidad. Cuando antes sepáis qué está ocurriendo, antes podréis solucionarlo.

Solventadas todas esas dudas, o no, toca ponerse manos a la obra. No siempre es fácil. Los casos de infertilidad secundaria cada vez están más a la orden del día y, en ocasiones, ese segundo hijo tarda en llegar más de lo esperado. Si llegara a ocurrir acude a un ginecólogo especializado en fertilidad. Cuanto antes le pongáis nombre a lo que pueda estar ocurriendo, antes podréis dar con una solución. Y, por fin, llega el esperado positivo. Tienes por delante un embarazo del que disfrutarás lo que te dejen las responsabilidades de tu primera maternidad. Y, unos meses después, habréis vuelto a cambiar el número. El milagro de la vida vuelve a abrirse camino.

El doctorado en maternidad

Objetivo conseguido: tenéis a vuestro bebé en brazos. Es hora de poner en práctica todo aquello que aprendisteis con vuestro primer hijo porque, es evidente, ya tenéis un doctorado en maternidad. ¿O no? Esperáis que lo aprendido os sirva, que este segundo hijo casi se críe solo como habéis oído decir en alguna ocasión. Pero las obligaciones, como el número de hijos, se han multiplicado y puede que no resulte siempre fácil lidiar con ellas. No os agobiéis. Respirad. La vida pone estos retos por delante. El vuestro tiene un nombre claro: bimaternidad.

La bimaternidad

De pronto volvéis a ser padres primerizos. Sentís que todas las certezas vuelven a convertirse en incertidumbres, que el tiempo vuelve a faltaros. Y es que si con uno ya parecía escasear, con dos es un bien efímero. La mamá no podrá ponerse en modo mamá gallina con el recién llegado porque tiene otro hijo al que atender. Puede que se os haga difícil compatibilizar la crianza de ambos. Y a todo esto se sumarán el cansancio y la falta de sueño que tienden a nublar el entendimiento.

No, el segundo hijo no se cría solo y, además, conlleva otras preocupaciones que no teníais con el primero. Él, por ejemplo, que os hará plantearos si le dedicáis suficiente tiempo o siente que le habéis dado de lado.

No, el segundo hijo no se cría solo y, además, conlleva otras preocupaciones que no teníais con el primero. La más fundamental: él. Puede que os paséis el tiempo dándole vueltas a si lo estaréis haciendo bien con él, a si se sentirá solo o le agobiarán los celos. Hay algunos trucos que podéis poner en práctica. Por ejemplo, buscad momentos especiales en los que se sienta protagonista. No hace falta que sean planes que requieran mucha infraestructura, como salir al cine, por ejemplo. Podéis pasar un rato jugando o dibujando. También podéis alargar el baño para charlar con él. O implicarle en las tareas más sencillas del cuidado de su hermano menor. 

Recomponiendo la familia

El equilibrio familiar es complicado, entre otras cosas porque no depende en exclusiva de vosotros. El cansancio, vuestro estado de ánimo (ojo a la tristeza postparto si se alarga) y otros elementos ajenos, como el trabajo o incluso las visitas, pueden complicar la adaptación. Tomaos el tiempo que necesitéis para recomponer vuestra familia. Sois uno más y todos tenéis que adaptaros a ello. No solo el hermano mayor.



¿Estás esperando a tu segundo hijo y te asaltan las dudas? ¿Ya habéis tenido a vuestro segundo hijo? ¡Cuéntanos vuestra experiencia!

2018-07-25T17:51:55+00:0012 abril, 2018|Categorías: Embarazo|Etiquetas: , , , , |Sin comentarios

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