Termómetros para controlar la fiebre en bebés y niños

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La llegada a la crianza abre un horizonte de dudas amplio. Los padres primerizos se enfrentan cada día a algo nuevo y desconocido que no han vivido antes. Y eso, con un bebé que depende de ellos para todo, impone. Ser padre es una pregunta constante. Nos planteamos si habrá comido o dormido lo suficiente, si debemos bañarlo todos los días, si estará bien abrigado… Y así con todo. Pero si hay algo que preocupa mucho a los padres es la posibilidad de que su hijo enferme. La fiebre, en concreto, tendría un puesto de honor en el ranking de preocupaciones, si tal cosa existiera. Con la cantidad de termómetros que hay en el mercado en la actualidad, decidirse por uno no siempre es sencillo. Y, más allá de la increíble capacidad de nuestras madres para tomarnos la temperatura con la mano, se hace necesario tenerlo en casa. De los tipos y características de termómetros que puedes encontrar hablamos a continuación.

En la actualidad hay varios tipos de termómetros y es importante conocer las características de cada uno.

De los termómetros de siempre a las nuevas tecnologías

Estamos seguros de que los recordáis: los termómetros de mercurio eran un clásico en los hogares españoles. Los más fiables en cuanto a medición de temperatura, están prohibidos por toxicidad desde 2006. Así que no los busquéis en las farmacias porque no los vais a encontrar. Los que sí están disponibles son los termómetros de galistán (galio, indio y estaño) que son similares en cuanto a comportamiento. El calor corporal hace que los metales se calienten y lleguen a la marca de temperatura. La desventaja de este tipo de termómetros es que son más lentos que otros. Tardan unos cuatro minutos en tener registrada la temperatura y eso puede ser una eternidad para los niños.

Los termómetros infrarrojos se pusieron de moda hace algunos años. Su funcionamiento es sencillo: se colocan cerca de la frente del bebé y le toman la temperatura. Su desventaja: no suelen ser muy exactos en las mediciones porque pueden tomar la temperatura de la habitación. Además, su precio es elevado.

Uno de los tipos más conocidos son los termómetros  a pilas. Fáciles de encontrar y sencillos de utilizar, ya que solo tienen un botón y una pantalla que indica la temperatura. Para los bebés, los más adecuados son los de punta flexible ya que evitan que se lo clave si se mueve mientras lo tiene puesto. Sus principales ventajas: son rápidos y muy fiables en cuanto a la medición de temperatura, aunque para una mayor seguridad puede ser recomendable tomarla dos veces. Una variable de este tipo son los de chupete, aunque tampoco son demasiado fiables en la temperatura que marcan.

Por último, en la actualidad se están desarrollando apps que convierten en termómetro el teléfono móvil con la inserción de un dispositivo en el jack de los auriculares. Permiten llevar un registro de la temperatura y enviarla por mensajería, así como configurar alarmas con recordatorios.

En torno a la fiebre hay muchas ideas preconcebidas y no todas son ciertas.

Algunas consideraciones sobre la fiebre

Como ya os contamos en 8 falsos mitos sobre la fiebrehay varias ideas preestablecidas con respecto a ella que no son ciertas. Ni es mala por sí misma ni hay que bajarla inmediatamente, ya que podemos parar la función de lucha contra la enfermedad si medicamos antes de tiempo. La fiebre es un indicador de que algo ocurre y de que el cuerpo está reaccionando. Sí es importante recordar que, en bebés menores de tres meses, la presencia de fiebre alta es motivo de consulta médica urgente e inmediata.

¿Tienes termómetro en casa? ¿Conocías todos estos tipos?

2018-03-12T17:30:11+00:0015 marzo, 2018|Categorías: Infancia|Etiquetas: , , |Sin comentarios

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