Terrores nocturnos en niños. ¿Qué son y cómo actuar?

El sueño infantil es una gran preocupación para muchas familias. Al principio nos centramos en la falta de sueño, en los múltiples despertares. Pero a medida que nuestros hijos crecen pueden aparecer nuevas preocupaciones. Hoy queremos hablar de los terrores nocturnos. Pero cuidado, aunque pueda parecerlo, no tienen nada que ver con las pesadillas. Tampoco son miedos conscientes, ni siquiera racionales. Pero entonces…

¿Qué son los terrores nocturnos?

Se trata de un trastorno que se produce en la fase no REM del sueño. No es muy frecuente, pero suele darse en niños debido a que su sistema nervioso central aún está en periodo de maduración. Lo más habitual es que se registre al principio de la noche. Por lo general, la transición a la fase REM tiene lugar de manera suave y sin sobresaltos; sin embargo, en ocasiones, el sistema nervioso central sufre una hiperactivación. Esta reacción se traduce en un estado de pánico inconsciente, en la que el afectado no tiene control de sus movimientos ni capacidad para recuperar la consciencia.

¿Cuáles son las características?

Los episodios de terror nocturno suelen tener lugar a las dos o tres horas de conciliar el sueño. Normalmente se inician con un grito de miedo que puede ir acompañado de una incorporación parcial o total. Aunque quien lo padece puede tener los ojos abiertos, la realidad es que no está despierto del todo, por lo que se mostrará confundido. Tratar de calmarlo o de mantener cualquier interacción con él será inútil.

¿Qué hacer ante un episodio de terror nocturno?

Lo mejor es esperar pacientemente hasta que termine, interviniendo únicamente si en sus movimientos incurre en alguna situación de peligro físico para sí mismo. Por lo general, los niños se tranquilizan y vuelven al estado habitual del sueño sin más problemas. Al día siguiente, los pequeños ni siquiera se acordarán de lo ocurrido.

Si estos episodios se repiten con frecuencia es recomendable acudir a un especialista. Rara vez suelen ser tratados médicamente, pero un profesional puede ayudarte establecer mejores rutinas.

2017-09-21T10:55:41+00:00 21 septiembre, 2017|Categorías|Tags: , |0 Comments

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